

HUELLAS DE UN 30 DE SEPTIEMBRE
El día en que la ley se convirtió en violencia
Martha Barona, una mujer de izquierda y de principios inquebrantables, recuerda el día de la sublevación policial sin confusiones ni titubeos. Aquel jueves 30 de septiembre salió hacia el Hospital Metropolitano junto con un grupo de personas para apoyar al presidente. Sin embargo, se encontró con una fuerte violencia policial que agredió hasta los ciudadanos más indefensos.
Para Martha, una señora de 67 años (en ese entonces tenía 63), esta no es la primera protesta a la que ha asistido, pero es sin duda la más violenta. Desde joven en su ciudad natal de Ambato salía a las calles junto con su esposo y pintor ecuatoriano, César Carranza, para protestar por los derechos de la clase obrera.
No ha escondido su apoyo al presidente Rafael Correa desde su inicio en el 2007 y este día no fue diferente. A pesar de que una amiga le había pedido que no salga a la calle ese día debido al peligro que podría correr, Martha no quiso ver lo que sucedía desde la comodidad de su trabajo.
Ésta es la crónica de los sucesos que ella vivió el 30 de septiembre, desde que salió a las calles hasta que escuchó cómo sacaban al presidente escondida en un piso del Hospital de la Policia:
